No es un secreto que invertir en bienes inmuebles es una excelente decisión, lo sabemos todos. Ahora bien, los mejores inversionistas son aquellos que analizan y entienden el mercado inmobiliario antes de comprar una propiedad.

 

Entre las determinaciones que debe tomar un inversionista inmobiliario con base en un análisis del mercado están: el tipo de propiedad (habitacional, vacacional, industrial, comercial, etc.), el presupuesto, el porcentaje de apalancamiento y uno de los más importantes, en que ciudad o lugar debe comprar. La capacidad estratégica para detectar en que etapa de mercado se encuentra cada ciudad es crucial para no cometer errores.

 

Para decidir en qué ciudad invertir, se deben analizar sobre todo dos grandes indicadores: el crecimiento económico y demográfico, y el balance entre la oferta y la demanda.

 

Existen mercados en etapa de madurez, por lo general son grandes ciudades con millones de habitantes. Hay una gran demanda en estos lugares, provocada por una amplia oferta de trabajo bien remunerado y las características cosmopolitas de estas grandes urbes, en donde existen centros comerciales, restaurantes, vida nocturna, universidades, etc.

 

La escasez de terrenos elegibles para el desarrollo inmobiliario limita la oferta, de tal manera que el balance entre oferta y demanda siempre favorecerá a esta última, garantizando así plusvalía y un pronto retorno de inversión.

 

Un buen ejemplo de ciudad en etapa de madurez es Guadalajara. Esta ciudad cuenta con servicios de alto nivel y una gran oferta de trabajo en los sectores público y privado. Además, como ya lo mencionamos, la escasez de terrenos bien ubicados y aptos para el desarrollo inmobiliario limita la oferta. Por estas y otras razones, Guadalajara es una excelente opción para invertir.

 

También existen los mercados en crecimiento. Estos mercados son, por lo general, ciudades medianas que por su ubicación, características demográficas o infraestructura, crecen económicamente por arriba de otras ciudades o zonas similares. Dichas características atraen primero a las grandes empresas, las cuales incrementan la oferta laboral y suben los niveles salariales. Seguido de esto llega la mejora y ampliación de los servicios. Estas ciudades son entonces muy atractivas para vivir, aumentando exponencialmente la demanda en el mercado inmobiliario.

 

Un ejemplo de mercado en crecimiento es la ciudad de León. Por su ubicación estratégica en el centro del país, disponibilidad de mano de obra bien preparada, grandes parques industriales, infraestructura y conexiones carreteras y ferroviarias, León es un imán para las grandes empresas manufactureras, sobre todo del ramo automotriz. Aunado a esto, León es una de las ciudades con más universidades del centro de México. Por todas estas razones, la oferta inmobiliaria crece, aunque la demanda la supera ampliamente.

 

También existen los mercados en crecimiento con orientación vacacional como la Riviera Nayarit y la Riviera Maya. En estos destinos el mercado inmobiliario está creciendo por factores como conectividad, playas paradisíacas, servicios hoteleros y restauranteros de alto nivel. Es muy importante destacar la muy escasa disponibilidad de terrenos aptos con frente o cerca de alguna playa, lo que asegura su alta plusvalía.

 

Por último, existen los mercados en decadencia. Son lugares donde la demanda es muy baja o la oferta ya la superó ampliamente. No son lugares aptos para invertir.

 

Es importante analizar el mercado y conocer en qué etapa se encuentra el lugar donde se planea invertir, ya que de esto depende que la inversión genere atractivos rendimientos. 

 

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